¿Inverqué?

El rendimiento sobre la inversión con Peaks

20 julio, 2020 - por Candela

4 min

Para calcularlos, ni le hemos preguntado al genio de la lámpara ni hemos leído los posos del café. Si quieres saber de dónde salen los resultados esperados para cada cartera de Peaks, quédate por aquí. Y si te preguntas cómo de fiables son nuestras estimaciones, ¡a leer!

Los resultados del pasado no son garantía para el futuro. Seguro que ya has leído este aviso un par de veces por nuestra página web y app. En realidad, no solo damos la turra en Peaks con estas advertencias, sino que todas las empresas de inversión que predicen resultados a partir de expectativas están obligadas a usar la famosa frase.

¿Por qué estamos obligados a avisarte? Muy sencillo: ni nosotros ni cualquier otra empresa de inversión podemos basar nuestras predicciones en tendencias que no hayan ocurrido nunca, y por eso hemos de recurrir a los datos históricos una y otra vez. Y la paradoja continúa, porque la única certeza que tenemos cuando miramos al pasado es que el futuro nunca será igual. 

Vaya lío, ¿no?

Bueno... en realidad, no tanto. Compáralo con las predicciones para los partidos de fútbol. Puede que sepas cómo suelen jugar el equipo A y el equipo B, y creas que tienen más o menos el mismo nivel. Y también sabes que cuando jueguen contra sí, un resultado tipo 42-38 (casi) nunca ocurrirá. ¿Y cómo lo sabes? Simplemente porque el fútbol no funciona así, y ese resultado sería desproporcionado.

Ahora bien, aunque sepas que un 42-38 no pasará, el resultado exacto del partido es bastante difícil de predecir. Lo que los aficionados suelen hacer es estimar resultados y mirar cómo A y B jugaron en pasados partidos o temporadas para orientar sus estimaciones en el presente.

Y bueno, el rendimiento esperado también es una estimación

El resultado esperado es el beneficio que estimamos que la inversión generará. Y esta estimación funciona igual que con el fútbol. Se hace sobre dos factores: el rendimiento esperado de los bonos y el rendimiento esperado de las acciones. Juntos determinan el resultado esperado de tu cartera.

Los bonos de gobierno son los más seguros que Peaks puede ofrecerte. Son bonos de países europeos, sobre todo Alemania y Francia. El rendimiento esperado de estos bonos se basa en el interés que recibes en la actualidad por comprar estos bonos, en un promedio unos diez o quince años. Por eso sabes exactamente lo que obtendrás, ya que los bonos son una especie de tasa fija: puede fluctuar, pero los puntos de inicio y final son fijos.

Esa es la base del rendimiento esperado

Las acciones, por otro lado, son más arriesgadas e históricamente proporcionan un rendimiento extra en comparación con los bonos. Si una empresa quiebra, los que tengan bonos recuperarán su dinero primero. Sin embargo, cuando haya beneficios, estos irán a los accionistas. Así que, de media, las acciones proporcionan más rendimiento, pero también suponen una mayor posibilidad de pérdidas.

Eh... ¿cuán mayor?

Las estimaciones sobre el riesgo de las acciones las determinamos mirando hacia el pasado, cuanto más atrás mejor. ¿Cómo han fluctuado las acciones en los últimos cien años en comparación con los bonos? Nos basamos en la metodología de un comité oficial del gobierno: el Comité de Parámetros. Esto establece las cifras de los fondos de pensiones para comprobar si tienen suficiente dinero para pagar sus pensiones. Sobre esta base, calculamos el rendimiento esperado para nuestras carteras.

El rendimiento es, en realidad, una compensación por el riesgo que corres

Con la cartera Suave corres menos riesgo que con la Picante. Y eso se refleja en la rentabilidad esperada. Para los Suaves es del 3,2%, mientras que para los Picantes es 6,5%. Esta diferencia tiene que ver con la proporción de acciones y bonos. Para Suave, la proporción de acciones y bonos es de 30/70, para Picante es de 90/10.

Basamos nuestros cálculos en los rendimientos esperados para los próximos diez años

Si hiciéramos un pronóstico para sólo un año, sería muy difícil dar ninguna cifra sustantiva, porque puedes experimentar un año catastrófico o un año buenísimo. Por eso las predicciones las hacemos a un periodo temporal más largo, donde hay cabida para años buenos y malos por igual. Y al final hacemos una media de este marco temporal para calcular los resultados esperados. 

Y por eso es tan importante invertir a largo plazo

En resumen: los beneficios esperados se basan en los resultados del pasado. Aunque estos no ofrecen ninguna garantía para el futuro, sí nos permiten una mejor orientación. Hasta ahora, siempre hemos visto que la economía - con ocasionales caídas - crece a largo plazo. Y por lo tanto, a largo plazo es probable, si las cosas van bien (o como iban antes),  acercarse a ese retorno esperado.

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Sobre Candela, la autora

Candela (24) es esa amiga a la que llamas cuando necesitas poner tu vida en orden o que te arrastre a una clase de pilates. En Peaks escribe sobre inversiones para mortales y te da los mismos consejos financieros que le daría a sus amigos entre un par de cañas.

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