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Así puedes guardar 5.000 € al año con la regla del 50-30-20

29 septiembre, 2020 - por Candela

7 min

Empieza la segunda quincena del mes y compruebas que todavía te queda un buen dinero en la cuenta. Escapadita de fin de semana, dos pares de zapatos y una cena en el Japonés del barrio más tarde, empiezas a contar los días que faltan para cobrar. Te preguntas dónde han ido a parar todos esos euros, ¡si apenas has gastado casi! Si te suena familiar, la regla del 50-30-20 es para ti. ¡Olvídate de llevar las cuentas mentales y llega a fin de mes con una cartera contenta!

¿Presupuesqué?

La regla 50-30-20 es una forma de organizar tus gastos y ahorros personales. El término parece intimidante, pero en realidad es sólo lenguaje técnico de negocios (ya sabemos que les gusta más de una palabreja rara). Los números 50, 30 y 20 son una orientación para alinear tu patrón de gastos con ingresos de forma porcentual. De hecho, esta regla es el modelo más simple para empezar con la organización financiera. Si buscas un poco de paz y tranquilidad financiera, controlar tus gastos para no paniquear a fin de mes y apartar unos ahorros modestos pero regulares, la regla del 50-30-20 es tu amiga.

La regla 50-30-20 

Con esta regla, divides tus ingresos netos en tres categorías según los siguientes porcentajes:

  • 50 % de tus ingresos netos - para tus gastos fijos e indispensables
  • 30 % de tus ingresos netos - para tus compras y caprichos personales
  • 20 % de tus ingresos netos - para pagar deudas, ahorros e inversiones

50 % en necesidades

El primer porcentaje de la regla 50-30-20, el 50 %, es la parte de tus ingresos que gastar en necesidades indispensables. Hablamos de pagos que tienes que cumplir todos los meses, sí o sí, para sobrevivir (aunque suene extremo). Tu alquiler o hipoteca, todas las primas de seguros, el carrito de la compra y los gastos en gasolina o transporte público. 

Por ejemplo: si ganas 1.500 € al mes netos, tienes 750 € para gastar en tus gastos necesarios. Si ganas 2.300 € al mes, hablamos de 1.1.50 € para tus necesidades básicas. Por supuesto, los porcentajes puedes adaptarlos a tus posibilidades. Mis necesidades básicas absorben el 60 % de mi sueldo, así que he adaptado este presupuesto a mis circunstancias. El resto del dinero va al 30 % y 20 % restantes.  2.300 € al mes, tienes 1.150 € para gastar en todos tus gastos fijos. Y te dejo 1.150 € para usarlos en los próximos dos porcentajes de la regla 50-30-20.

30 % en gastos personales

Este 30 % cubre la mejor parte: esos gastos que mejoran tu calidad de vida, y la hacen más divertida y agradable. Hablamos de gastos que no son indispensables para llegar a fin de mes, pero en los que sí te gusta gastar dinero. ¡Tu dinero, tus decisiones! Piensa en dinero que va a parar a tus hobbies, suscripción al gimnasio, Netflix o Spotify, electrónica, excursiones, vacaciones, libros, productos de belleza, masajes. Son gastos que no necesitas para sobrevivir, pero que te hacen feliz. El 30% de tus ingresos debería cubrirlos, ni más ni menos.

Si ganas 1.500 €, te quedan 450 € gastos personales y si ingresas 2.300 €, hablamos de 690 €. Tú decides cómo gastarlos, en qué y cuándo. Pero si los gastas todos la primera semana del mes, ya no podrás darte más caprichos hasta final de mes. Por eso la cantidad es generosa, ya que las matemáticas a final de mes no mienten… ¡Somos gastadores en placer!

20 % en ahorro, inversión y pagar deudas

Si logras cumplir con la regla 50-30-20, todavía te queda el 20 % de tus ingresos disponibles. Esta regla está diseñada para que puedas ahorrar cantidades que, aunque parezcan modestas, si las apartas de forma regular te pueden ayudar a desarrollar buenos hábitos de ahorro. ¡Y un buen colchón para más tarde! 

Si tienes deudas, es prudente pagarlas primero. Si estás libre de deudas, puedes usar este dinero para tus metas y sueños en el futuro. Y si inviertes parte de este dinero, puedes hacer que el dinero trabaje para ti y hacer que tu hucha de inversión crezca aún más. Dentro de este 20% tú decides qué porcentajes dedicar a cada categoría. 

Con ingresos de 1.500 €, te quedarían 300 € para ahorros e inversiones; si cobras 2.300 €, hablamos de 460 €. ¡Nada mal! A mi me costaba bastante ahorrar, porque al tener el dinero disponible, siempre solía gastarlo pensando que al día siguiente ya no gastaría más. Y al día siguiente volvía a caer. Así que apartando este dinero a una cuenta de ahorros o inversión me ayudó a apartar el dinero de mi vista y tener el control de mis finanzas de una vez por todas. 

Volvamos al ejemplo

No es complicado seguir esta norma, ni necesitas ser un friki del Excel para organizarte con fórmulas y tablas de colores. Simplemente, coge papel y lápiz, apunta todos tus ingresos netos al mes y luego haz los porcentajes con la calculadora de tu teléfono. Así sabrás cuánto dinero tienes disponible para cada tipo de gasto y podrás ir echándole un vistazo a medida que avanza el mes para controlar impulsos o gastos innecesarios. 

Volviendo a los dos ejemplos…

Ingresos netos: 1.500 €

  • 50 % necesidades: 750 €
  • 30 % gastos personales: 450 €
  • 20 % ahorros, deudas e inversiones: 300 €
  • De esta manera ahorras anualmente: 3.600 € sin darte cuenta

Ingresos netos: 2.300 €

  • 50 % necesidades: 1.150 €
  • 30 % gastos personales:  690 €
  • 20 % ahorros, deudas e inversiones: 460 €
  • De esta manera ahorras anualmente: 5.520 € sin pestañear

Con un presupuesto fácil y sencillo puede acumular una buena tajada cada año, incluso con un sueldo bajo. La clave está en organizarse bien y ser consciente de a dónde va nuestro dinero, sin gastar a lo loco y dejar de lado los ahorros. ¡Guardar un poco de dinero para el futuro también es autocuidado!

Recapitulemos

¡Las finanzas personales no tienen porqué ser una pesadilla! Especialmente con la regla 50-30-20. La primera vez te pasas una hora rellenando tus gastos, pero a partir de ese momento ya solo tendrás que volver cada mes para revisar si tus ingresos siguen iguales y hace un par de ajustes. Cuando te des cuenta de que tienes el control, la sensación será maravillosa, créeme. 

Sigue los 4 pasos siguientes el próximo mes y alcanza el control de tus finanzas, de una vez por todas: 

  1. Haz una lista de todos tus gastos necesarios. 
  2. Reserva el 50 % de tus ingresos netos y usa esa cantidad para tus gastos fijos.
  3. Calcula el 30 % de tus ingresos netos. Puedes gastarte todo eso en cosas que te hagan feliz. Una camisa nueva o ese perfume que no te regalaron por tu cumpleaños y todavía quieres, por ejemplo. 
  4. Aparta el 20 % restante de tus ingresos y no los toques. Úsalos para pagar deudas, inversiones o ahorros, pero ten en cuenta que no puedes gastarlos para nada más.

Si te atreves a seguir esta regla cuéntanos cómo te ha ido, y quizá la próxima vez te traigamos una sorpresa para ayudarte con la organización… ;)

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Sobre Candela, la autora

Candela (24) es esa amiga a la que llamas cuando necesitas poner tu vida en orden o que te arrastre a una clase de pilates. En Peaks escribe sobre inversiones para mortales y te da los mismos consejos financieros que le daría a sus amigos entre un par de cañas.

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